|

Con la llegada de JoseMiGarcía y su directiva, el UDMElidaOlimpia no sólo mantuvo viva la esencia que lo hizo grande, sino que comenzó un proceso transformador sin precedentes. En la temporada 2017/2018, se respetó y conservó la figura de muchos de los trabajadores que habían sido parte indispensable del club durante años.
Pero el nuevo rumbo exigía también una revolución: una nueva mentalidad, una nueva manera de hacer las cosas.
El foco se desplazó hacia la figura del entrenador como motor de cambio, empoderándolo para tomar decisiones en su equipo y fomentando la libertad táctica y organizativa desde la base. La palabra clave fue orden. Y el siguiente paso fue inevitable: la transformación digital. Se renovó por completo la estructura interna del club con la creación de una nueva página web, la eliminación del papel como medio de comunicación y el nacimiento de una cultura digital eficiente, ecológica y moderna. Los comunicados dejaron de colgarse en un tablón y comenzaron a llegar al móvil de cada familia. El UDMElidaOlimpia se adaptaba al presente para construir el futuro.
En paralelo, se restauraron los lazos con muchos equipos de la zona que con el tiempo se habían enfriado. Nacen los “Torneos LaUnión”, que no solo devolvieron la competitividad local al club, sino que lo consolidaron como punto de encuentro, como anfitrión respetado entre las mejores escuelas de Madrid.
Pero si hay una fecha que marcó el alma del club, fue aquella en la que, por primera vez en su historia, el UDMElidaOlimpia cruzó los límites de la Comunidad de Madrid para competir en uno de los torneos más prestigiosos de España: la Marbella Soccer Cup. Fue más que un viaje deportivo: fue una declaración de intenciones. Tres equipos —alevín, infantil y cadete— representaron al club con un comportamiento ejemplar. Jugadores, entrenadores y decenas de familiares llevaron el nombre de La Unión a lo más alto, siendo reconocidos como la mejor afición del torneo. Un momento inolvidable que selló el inicio de una nueva era: “Repetiremos esta experiencia, porque no ha podido salir mejor”.
Y como símbolo de todo este proceso, nació una nueva imagen, un nuevo escudo, una nueva identidad. El tradicional emblema fue sustituido por uno moderno y cargado de simbolismo: el Ave Fénix, figura mítica que representa la capacidad de renacer, de superarse, de no rendirse jamás. Junto a él, las siete estrellas que conectan con la bandera de Madrid y unas nuevas siglas: UDM – Unión Deportiva de Madrid. No fue un simple rediseño, fue una declaración visual de evolución, coraje y transformación. El escudo es circular, como lo son los procesos que regresan con más fuerza, y desde la temporada 2017/2018, sus colores son el blanco y el negro como base, y el rojo como motor de pasión.
El club no cambió su esencia. Se transformó para ser más fiel a ella que nunca.

Y como símbolo de todo este proceso, nació una nueva imagen, un nuevo escudo, una nueva identidad. El tradicional emblema fue sustituido por uno moderno y cargado de simbolismo: el Ave Fénix, figura mítica que representa la capacidad de renacer, de superarse, de no rendirse jamás. Junto a él, las siete estrellas que conectan con la bandera de Madrid y unas nuevas siglas: UDM – Unión Deportiva de Madrid. No fue un simple rediseño, fue una declaración visual de evolución, coraje y transformación. El escudo es circular, como lo son los procesos que regresan con más fuerza, y desde la temporada 2017/2018, sus colores son el blanco y el negro como base, y el rojo como motor de pasión.
El club no cambió su esencia. Se transformó para ser más fiel a ella que nunca. Aunque ese escudo a penas duró unos años.
|
|
|